jueves, 5 de octubre de 2017

Visita de Nuestro Obispo al Monasterio de Belén en la Villa de Merlo

Monseñor Ibrahim Salaméh, visitó el convento de las Monjas de Belén y de la Asunción de la Virgen y de San Bruno, ubicado en la Villa de Merlo (San Luis), los días 26, 27 y 28 de setiembre. En este encuentro tuvo lugar una charla de cuatro hs.aprox. acerca del rito bizantino y de la situación de la Iglesia cristiana en Oriente Medio. Asimismo se celebró la Santa Misa bajo el  rito bizantino.

En este  Santuario de Adoración Eucarística y silenciosa de las monjas,  la iglesia es el centro de cada casa. La Casa de Arriba: está reservada a la oración en soledad y está formada por dos claustros.

"Vendrán muchas naciones y dirán:
Venid y subamos al monte del SEÑOR,
a la casa del Dios, para que
El nos instruya en sus caminos, y
 nosotros andemos en sus sendas.
Porque de Sion saldrá la ley, y
 de Jerusalén la palabra del SEÑOR
."
La Casa de Abajo: está situada en un espacio solitario, pero distante de la casa de arriba, y está formada por un espacio de estricta clausura y el atrio de hospitalidad en el desierto, situado fuera de la clausura pero en el recinto del monasterio, es un espacio donde los huéspedes que lo deseen, pueden participar durante algunos días de la vida solitaria y litúrgica del monasterio. 

Finalmente el atrio externo pueden ser recibidas las familias de los monjes o monjas, los amigos del monasterio, los visitantes y los amigos. Hay un sector de venta de artesanías que ellas mismas tallan delicadamente con marfilina y dolomita. Algunos de los exquisitos objetos que ofrecen fueron realizados por las monjas en la sede de su congregación, en Francia.

Pintan iconos de Cristo, de la Virgen y de los Santos, según la tradición de Oriente, de allí que fue tan valorada la presencia del Obispo católico melkita en esta comunidad de fe, ya que dicha congregación se siente hermanada  de modo muy afectuoso al rito católico bizantino.





Revista Allah Mahabba. Año XVII. Octubre 2017. Edición Digital

jueves, 28 de septiembre de 2017

Cien años de la Congregación para las Iglesias Orientales

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La Iglesia católica tiene en gran aprecio las instituciones, los ritos litúrgicos, las tradiciones eclesiásticas y la disciplina de la vida cristiana de las Iglesias orientales.


El prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, es el punto de contacto entre el Vaticano y las Iglesias de rito oriental en plena comunión con la Santa Sede, y que en mayo de  2017 cumplió cien años de su creación por el papa Benedicto XV

De haber sido parte de la Congregación de Propaganda Fide (hoy Congregación para la Evangelización de los Pueblos), el dicasterio fue constituido como un organismo independiente por el papa Benedicto XV el 1° de mayo de 1917 con su motu proprio Dei Providentis.

La Congregación para las Iglesias Orientales está constituida por un cardenal prefecto y 27 cardenales miembros, un arzobispo y cuatro obispos designados por el Papa. En términos prácticos, el Dicasterio funciona en el Vaticano con un equipo de 26 personas  y desempeña una función vital con las mismas facultades que tienen para la Iglesia de rito latino las Congregaciones para los Obispos, para el Clero, para el Culto Divino, para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y para la Educación Católica.

El Dicasterio apoya el Pontificio Instituto Oriental  que estudia liturgia, espiritualidad y derecho canónico. Para la asistencia a las Iglesias más necesitadas de Oriente en el campo religioso, social y educativo, la Congregación creó la red Roaco (Reunión de las Obras para la ayuda a las Iglesias Orientales), organismo que abraza distintas organizaciones, y cuyos miembros recogen y distribuyen fondos para los fines mencionados, y la Pontificia Misión para Palestina.

La Congregación ayuda en la selección de candidatos al episcopado en las Iglesias orientales fuera de su país de origen. La labor de apoyo y comunicación con las comunidades en la diáspora es cada vez más importante, ya que mantener la identidad de los fieles católicos de rito oriental en Occidente presenta retos considerables.

La Congregación para las Iglesias Orientales fue creada cinco meses antes de la Revolución Rusa, de manera que tuvo que acompañar a las Iglesias de rito oriental bajo la opresión del régimen soviético, como la Iglesia Ucrania Greco Católica. Actualmente es el Dicasterio directamente relacionado con las Iglesias perseguidas en Oriente Medio, como la Iglesia Caldea en Irak y la Iglesia Siríaca en Siria. En medio de las presiones materiales y culturales, la Congregación trabaja para que la riqueza y tradición de las Iglesias de rito oriental no desaparezcan.

La santa Iglesia católica, que es el Cuerpo místico de Cristo, consta de fieles que se unen orgánicamente en el Espíritu Santo por la misma fe, por los mismos sacramentos y por el mismo gobierno. Estos fieles, reuniéndose en varias agrupaciones unidas a la jerarquía, constituyen las Iglesias particulares o ritos. Entre estas Iglesias y ritos rige una admirable comunión, de tal modo que su variedad en la Iglesia no sólo no daña a su unidad, sino que más bien la explicita; es deseo de la Iglesia católica que las tradiciones de cada Iglesia particular o rito se mantengan salvas e íntegras a las diferentes necesidades de tiempo y lugar.


Fuente digital: 
http://www.aica.org/29923-cien-anos-de-la-congregacion-para-las-iglesias-orientales.html 
http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19641121_orientalium-ecclesiarum_sp.html