viernes, 24 de julio de 2026

Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo


Mis amados hermanos, Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación.  Por su propia voluntad, él nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de sus criaturas. Stgo.1, 17-18
 
Cada 25 de julio, la Iglesia oriental recuerda a SANTIAGO Apostol. Hijo de Zebedeo, Santiago y su hermano Juan fueron llamados por Jesús mientras estaban arreglando sus redes de pescar en el lago Genesaret.

Recibieron de Cristo el nombre de: "BOANERGES", que significa  "HIJOS DEL TRUENO", por su impetuosidad. 
En los evangelios se relata que Santiago tuvo que ver con: 
El milagro de la hija de Jairo
Fue uno de los tres Apóstoles testigos de la Transfiguración
Jesús le invitó, junto con Pedro  a compartir mas de cerca Su oración en el Monte de los Olivos.

Los Hechos de los Apóstoles relatan que éstos se dispersaron por todo el mundo para llevar la Buena Nueva. Según una antigua tradición, Santiago el Mayor se fue a España. Primero a Galicia, donde estableció una comunidad cristiana, y luego a la ciudad romana de Cesar Augusto, hoy conocida como Zaragoza. La Leyenda Aurea de Jacobus de Voragine nos cuenta que las enseñanzas del Apóstol no fueron aceptadas y solo siete personas se convirtieron al Cristianismo. Estos eran conocidos como los “Siete Convertidos de Zaragoza”. Las cosas cambiaron cuando la Virgen Santísima se apareció al Apóstol en esa ciudad, aparición conocida como la Virgen del Pilar. Desde entonces la intercesión de la Virgen hizo que se abrieran extraordinariamente los corazones a la evangelización de España.1

Las investigaciones más recientes sitúan en el siglo IV, en el entorno de los Padres Capadocios, el texto más antiguo referente a la venida de uno de los Apóstoles a España.

De la misma época es un texto de san Jerónimo que afirma que el Apóstol que predicó en España fue enterrado allí. Sin embargo, estos textos  son tomados con algunos reparos por muchos de los historiadores contemporáneos; quienes prestan más fe a una hipótesis tan fantasiosa como la del enterramiento de Prisciliano... 

Con todo, es verdad que, hasta ahora, no había ninguna evidencia anterior al siglo IX sobre la tumba concreta del Apóstol Santiago. Esto es lo que ha cambiado ahora: tenemos inscripciones que evidencian un culto funerario particular a Santiago, al menos ya en el siglo II, en la cripta de la catedral compostelana. Secundariamente, esto implica que esa parte de la cripta se ha preservado mejor de lo que algunos especialistas suponían. Además, sabemos ahora que Atia Modesta, la dueña del mausoleo, era cristiana: una de las primeras cristianas de España.2



Revista Allah Mahabba. Año XVII. Julio 2017. Edición Digital

Nota: A partir de la última Edición Impresa N° 50, Año XVI de diciembre del 2016, la Revista Allah Mahabba, continuará sus ediciones bajo este formato digital.

https://carlossantostefano.blogspot.com.ar/search?q=santiago . Recuperado 25.07.17
2 http://www.abc.es/espana/galicia/abci-enrique-alarcon-siglo-rendia-culto-funerario-apostol-santiago-201610021210_noticia.html

lunes, 29 de junio de 2026

Solemnidad conjunta de San Pedro y San Pablo

La solemnidad conjunta de Pedro y Pablo es la conmemoración del martirio en Roma de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso, celebrada el 29 de junio. Es una de las mayores celebraciones religiosas para los cristianos católicos y ortodoxos.
La fecha podría ser el aniversario de sus muertes o del traslado de sus reliquias.1
En el Santoral católico, es celebrado como solemnidad.


En las últimas décadas, esta fiesta ha sido de importancia para el moderno movimiento ecuménico como una ocasión en la que el Papa de Roma y el Patriarca de Constantinopla han oficiado servicios diseñados para que sus iglesias vivan ésta celebración  más cerca de intercomunión, como participación en lo común. Este es especialmente el caso durante el pontificado de Juan Pablo II, tal como se refleja en su encíclica, Ut Unum Sint (25 de mayo de 1995), en castellano: Que sean uno.
Tal expresión de voluntad de parte de Cristo para con sus discípulos,  venía amparada por la misma voluntad de Su Padre que, lógicamente, no debía querer separación entre la semejanza que había creado.
De Pedro, recordamos que,  vivió momentos muy importantes junto a Jesús:
  • Vio a Jesús cuando caminó sobre las aguas. Él mismo lo intentó, pero por desconfiar estuvo a punto de ahogarse.
  • Presenció la Transfiguración del Señor.
  • Estuvo presente cuando aprehendieron a Jesús y le cortó la oreja a uno de los soldados atacantes.
  • Negó a Jesús tres veces, por miedo a los judíos y después se arrepintió de hacerlo. 
  • Fue testigo de la Resurrección de Jesús.
  • Jesús, después de resucitar, le preguntó tres veces si lo amaba y las tres veces respondió que sí. Entonces, Jesús le confirmó su misión como jefe Supremo de la Iglesia.
  • Estuvo presente cuando Jesús subió al cielo en la Ascensión y permaneció fiel en la oración esperando al Espíritu Santo.
  • Recibió al Espíritu Santo el día de Pentecostés y con la fuerza y el valor que le entregó, comenzó su predicación del mensaje de Jesús. Dejó atrás las dudas, la cobardía y los miedos y tomó el mando de la Iglesia, bautizando ese día a varios miles de personas.
  • Realizó muchos milagros en nombre de Jesús.
Mientras que Pablo, yendo hacia  Damasco, se  le apareció Jesús                                                        en  medio  de  un  gran  resplandor,
cayó en tierra y oyó una voz que le decía: 
“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” ( Hechos de los Apóstoles 9, 1-9.20-22.). 
Con esta frase, Pablo comprendió que Jesús era verdaderamente Hijo de Dios y que al perseguir a los cristianos perseguía al mismo Cristo que vivía en cada cristiano. Después de este acontecimiento, Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron a Damasco y pasó tres días sin comer ni beber. Ahí, Ananías, obedeciendo a Jesús, hizo que Saulo recobrara la vista, se levantara y fuera bautizado. Tomó alimento y se sintió con fuerzas. 
Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco y después empezó a predicar a favor de Jesús, diciendo que era el Hijo de Dios. Saulo se cambió el nombre por Pablo. Fue a Jerusalén para ponerse a la orden de San Pedro.[1]

Los cadáveres de San Pedro y San Pablo estuvieron sepultados juntos por unas décadas, después se les devolvieron a sus sepulturas originales. En 1915 se encontraron estas tumbas  pintadas en los muros de los sepulcros, expresiones piadosas que ponían de manifiesto la devoción por San Pedro y San Pablo desde los inicios de la vida cristiana.
Se cree que en ese lugar se llevaban a cabo las reuniones de los cristianos primitivos. Esta fiesta doble de San Pedro y San Pablo ha sido conmemorada el 29 de Junio desde entonces.

El sentido de tener una fiesta es recordar lo que estos dos grandes santos hicieron, aprender de su ejemplo y pedirles en este día especialmente su intercesión por nosotros.[2]