jueves, 2 de abril de 2026

Viernes Santo. La paciencia y el silencio de Jesús en su Pasión

 San Juan Crisóstomo y la luz de la Fe que debe iluminar | El Blog de Arcadei
 Meditación de San Juan Crisóstomo
“Admirable cosa es la paciencia, pues al alma, liberada de las tempestades que suscitan los espíritus malignos, la establece en un puerto tranquilo. Cristo nos la enseñó y nos la enseña, sobre todo ahora que es llevado y traído para juicio. Llevado a Anás, respondió con gran mansedumbre; y al criado que lo hirió, le contestó de un modo capaz de reprimir toda soberbia. Desde ahí fue llevado a Caifás y luego a Pilato, gastándose en eso toda la noche; y en todas partes y ocasiones se presentó con gran mansedumbre.Cuando lo acusaron de facineroso, cosa que no le podían probar, El, de pie, lo toleró todo en silencio. Cuando se le preguntó acerca del reino, le respondió a Pilato, pero adoctrinándolo y levantándole sus pensamientos a cosas mayores. 
Mas ¿por qué Pilato no examina a Jesús delante de los judíos sino en el interior del pretorio? Porque tenía gran estima de Jesús y quería examinar la causa cuidadosamente, lejos del tumulto. Cuando le preguntó: ¿Qué has hecho? Jesús nada le responde; en cambio, sí le responde acerca del reino. Le dice: Mi reino no es de este mundo, que era lo que más anhelaba saber el presidente. Como si le dijera: En verdad soy rey, pero no como tú lo sospechas, sino rey mucho más espléndido. 
 
Por aquí y por lo que sigue le declara no haber hecho nada malo. Pues quien asegura: Yo para esto he nacido y a esto vine, para dar testimonio de la verdad, claramente dice no haber hecho nada malo.8Y cuando dice: Todo el que es discípulo de la verdad oye mi voz, invita a Pilato y lo persuade a oír sus palabras. Como si le dijera: Si alguno es veraz y anhela la verdad, sin duda me escuchará. Con estas pocas palabras lo excita hasta el punto de que Pilato le pregunta: ¿Qué es la verdad? Pero mientras hace esa pregunta, a Pilato lo insta y oprime lo urgente del momento, pues advierte que semejante pregunta necesitaba tiempo para responderse, mientras que a él lo urgía el ansia de librar a Jesús del furor de los judíos. 
 
Por tal motivo salió afuera. Y ¿qué les dice?: Yo no encuentro en él delito alguno. Observa cuán prudentemente lo hace. Porque no dijo: Puesto que ha pecado, es digno de muerte, pero ceded a la solemnidad. Sino que primero lo declaró libre de toda culpa; y hasta después, a mayor abundamiento, les ruega que si no quieren dejarlo libre como a inocente, a lo menos por la solemnidad lo perdonen como a pecador. Por tal motivo añade: Tenéis vosotros la costumbre de que en la Pascua se os dé libre un prisionero. Luego, como quien suplica, dice: ¿Queréis, pues, que os suelte al rey de los judíos? Vociferaron todos: No a ése, sino a Barrabás. ¡Oh mentes execrables! ¡Dejan libres a criminales como ellos y de sus mismas costumbres y en cambio ordenan castigar al que es inocente! ¡Antigua era en ellos semejante costumbre! Pero tú considera la benignidad del Señor." 
 
(SanJuan Crisóstomo, Explicación del Evangelio de San Juan, Homilía LXXXIV (LXXXIII), Tradición S.A. México 1981, Tomo 2, pp. 345-352)

miércoles, 1 de abril de 2026

Lavatorio de los pies. JUEVES SANTO

Reflexión y significado del Lavatorio de los pies

Jueves Santo en la Cena del Señor. Triduo Pascual. Lavarnos los pies significa que «debemos ayudarnos los unos a los otros». 

Debemos preguntarnos: ¿Estoy verdaderamente dispuesto a servir, a ayudar al otro?
…..para Cristo no es indiferente que muchas personas vaguen por el desierto
 de la vida...
Hay muchas formas de desierto:

  el desierto de la pobreza,
  el desierto del hambre y de la sed;
el desierto del abandono, de la soledad,
 del amor quebrantado.
  existe también el desierto de la oscuridad de Dios,
del vacío de las almas que ya no tienen conciencia de la dignidad y del rumbo del hombre.


Los desiertos exteriores se multiplican 
en el mundo,
 porque se han extendido
 los desiertos interiores.


Por eso….. los tesoros de la tierra ya no están al servicio del cultivo del jardín de Dios, en el que todos puedan vivir, sino subyugados al poder de la explotación y la destrucción.
La Iglesia en su conjunto, así como sus Pastores, han de ponerse en camino como Cristo para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud [...]

Santo Padre emérito Benedicto XVI