viernes, 9 de febrero de 2018

El Miércoles de Ceniza del año 2018 tendrá lugar el 14 de Febrero.


Marca el inicio a la Cuaresma (40 días de preparación para la Pascua), comenzando el Miércoles de Ceniza y terminando en la tarde del Jueves Santo.
Se realiza la imposición de ceniza a los fieles. 
Estas cenizas se elaboran a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior, y son bendecidas y colocadas sobre la cabeza de los fieles como signo de la caducidad de la condición humana; como signo penitencial, ya usado desde el Antiguo Testamento; y como signo de conversión, que debe ser la nota dominante durante toda la Cuaresma.
En el siglo IV se fijó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua . Pero en los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Entonces surgió un inconveniente: desde los orígenes de la liturgia cristiana nunca se ayunó en día domingo por ser "día de fiesta", la celebración del día del Señor. Entonces, se movió el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer sábado del mes.
El simbolismo de la ceniza se relaciona con el hecho de ser el residuo frío y pulverulento de la combustión, lo que persiste luego de la extinción del fuego.
La ceniza simboliza la muerte, la conciencia de la nada y de la vanidad de las cosas, la nulidad de las criaturas frente a su Creador, el arrepentimiento y la penitencia.
De allí las palabras que Abraham pronuncia en el Génesis: “Aunque soy polvo y ceniza me atrevo a hablar a mi Señor!” Génesis 18:27
Los griegos, los egipcios, los judíos y los árabes, entre otros pueblos de Oriente Próximo, acostumbraban a cubrirse la cabeza de ceniza en señal de luto o duelo.
 En la Biblia es un símbolo característico de penitencia interior o duelo. Los ninivitas usaban la ceniza como gesto de arrepentimiento profundo.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el sacramento de la reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma solía poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
Imagen relacionada
http://perucatolico.com/sabes-cual-es-el-origen-del-miercoles-de-ceniza/







miércoles, 22 de noviembre de 2017

El mejor regalo de Navidad: Siria

Siria fue la tierra desde la cual llegaron mis abuelos hace muchos años en busca de paz. Seguramente ésta era una gran motivación para recorrerla, pero no era la única… 

Sabía bien que allí, en medio del dolor de la guerra existen comunidades que creen que el Mundo Unido no es una utopía y muchos de ellos habiendo tenido la posibilidad de escapar de ese absurdo cotidiano, no lo han hecho, porque entienden que es importante construir la paz codo a codo con la gente. 

El Movimiento de los focolares está comprometido en el sostenimiento y acompañamiento de estas comunidades en Siria. Existen dos casas llamadas “focolares”,  donde viven los consagrados. Una está en Damasco y otra en Alepo. Con la ayuda de estos “focolarinos” pudimos entrar desde Beirut, junto con mi esposo Diego. La casa de Damasco se encuentra precisamente dentro del Patriarcado Greco Melquita. 
Nuestro primer objetivo: compartir la Navidad con la gente, vivir su vida por un tiempo aunque sea breve, sentir lo que sienten, experimentar con ellos los dolores y las alegrías para poder llevarlos juntos, asegurarles que estemos donde estemos nuestras oraciones son incesantes. 

Esto no es un relato turístico. Fuimos a Damasco, Alepo, Kfarbo, Hama, Homs, Sadad … Queremos con este relato  testimoniar que la fe de los cristianos en Siria ha sido motivo de profunda conversión y revisión de vida para nosotros. 

Claro que siguen pidiendo a Dios el milagro de la paz, pero no se detienen en los lamentos. Comparten el dolor de lo que viven pero inmediatamente cuentan una experiencia de donación, de apertura a las necesidades de quien pasa al lado. 

El Evangelio es vida, no son palabras. El Evangelio se traduce en actos de amor cotidianos que van desde hacerle llegar ropa a una familia que no tiene para sus hijos, o instalarle un generador a otra familia para que al menos algunas horas puedan tener luz o simplemente pasar horas escuchando a quien necesita hablar porque el dolor es grande y no hay quien escuche.  
Celebran la Navidad con esperanza! La iglesia abarrotada de gente, mientras afuera los bombardeos continúan. Nadie deja de ir a misa por eso. Hemos visto una iglesia destruida, sin techo y en medio de los escombros la misa se celebra con tantas personas que no dejan de ir ni siquiera por ese frío que te hacía congelar el cuerpo. 

…Para el mundo occidental la religión es una ideología para nosotros  es nuestra identidad. Así nos dijo un Obispo y comprendimos el significado profundo de estas palabras porque en cada familia que visitamos, cada joven que encontramos y detrás de cada historia que escuchamos se revela una profunda coherencia entre fe y vida. Dios no tiene nada que ver con esta guerra. 

Todos nos agradecían mucho por haber tenido el coraje de ir, sin embargo los agradecidos éramos nosotros. Una profunda gratitud ante todo a Dios que nos dio la posibilidad de vivir una Navidad que quedará en la historia y a cada una de las personas que encontramos porque fortalecieron nuestra fe y nos ayudaron a renovar la esperanza en ese Mundo Unido que todos soñamos.

 Diego Valle y Gloria Chale

  Revista Allah Mahabba. Año XVII. Noviembre 2017. Edición Digital